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Nuevo Casas Grandes

Sufrieron ‘levantones’ y acoso los regidores con Cynthia Ceballos

Al menos cuatro regidores contaron alguna vez con vigilancia por parte del estado para garantizar su seguridad

/ Policías fuertemente armados dentro del recinto de Cabildo

Staff

miércoles, 15 noviembre 2023 | 18:42

Amenazas de muerte, hostigamiento y hasta “levantones”, fue la tónica que vivieron los regidores durante los dos años de reinado de Cynthia Marina Ceballos Delgado y Silvia Ivón Hernández Parra, Presidenta Municipal y Secretaria del Ayuntamiento respectivamente, por oponerse a sus desvíos administrativos.

En un claro amago por haberse opuesto a los proyectos de la Presidencia entre los que estaban el aumento de impuestos y cuentas ocultas, a los regidores no solamente se les retiró la dotación de galletas, refrescos, café y aguas que se disponían para las sesiones de Cabildo, sino que por semanas, las sesiones se desarrollaron con policías armados con rifles dentro del recinto oficial, custodiando la entrada bajo la excusa de “garantizar el orden”.

El primero en sufrir en carne propia los embates de la dupla en la silla presidencial, fue el regidor de Seguridad Pública, Policía Vial y Bomberos, Gabriel Orozco Cázares, que luego de varios “levantones” y llamadas amenazado su integridad y la de su familia, se vio obligado a solicitar una licencia de dos meses para “no representar una amenaza” a los intereses de la Administración de Cynthia Ceballos.

“Yo entré con muchas ganas de trabajar y colaborar con el bien del municipio, y lo primero que hice fue estudiar la situación de los departamentos dentro de mi cartera y hacer propuestas, entre ellas poner un tabulador oficial y a la vista del público en el corralón, porque a la gente se les estaba cobrando a como se dejaran… y ahí empezó la pesadilla”, aseveró el regidor que también es el único que representa al Partido Acción Nacional (PAN) dentro del Ayuntamiento.

Primero fue un “levantón” en contra de Gabriel Orozco, luego fueron amenazas y tras otro par de “levantones” para llamarle la atención y amenazar su integridad, el regidor terminó pidiendo una licencia el 20 de enero de 2022 para dejar el cargo a su suplente, Uriel Ruiz Murillo, y “recuperar la paz en su persona”.

Dos meses después, el regidor regresó a sus funciones pero con una participación ya más discreta que lo alejaran de problemas.

Otra de las regidoras, quien por obvias razones solicitó omitir su identidad, se encuentra aún bajo vigilancia desde hace más de un año, esto, a raíz de las denuncias en donde fue descubierta la venta de terrenos municipales por parte de Cynthia Ceballos e Ivón Hernández.

Incluso, durante el operativo de la Fiscalía Anticorrupción para lograr la captura de Cynthia Marina Ceballos Delgado, a la regidora se le recomendó “guardarse en su casa y no salir”, para garantizar su seguridad y evitar posibles represalias de parte de la Alcaldesa o de Silvia Hernández, quien se encuentra prófuga.

En otro caso este año, los regidores Jesús José Coronado de la cartera de Desarrollo Social y la de Obras Públicas, Brianda Janeth Escárcega Escontrías, hermanastra de la propia Presidente Municipal Cynthia Ceballos, tuvieron que solicitar custodia de parte de la policía estatal por temor a su integridad física, ya que habían recibido amenazas el pasado mes de junio.

El motivo del hostigamiento en contra de Jesús Coronado y Brianda Escárcega, fue por negarse a firmar un documento elaborado por la Presidenta y su hasta entonces aliada, para que el Ayuntamiento “solicitara que la policía estatal se fuera de la Nuevo Casas Grandes y respetara la autonomía municipal”, en los días posteriores a los que la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSPE) tomó el control de la vigilancia y que la policía municipal había sido desarmada.

Como los regidores se negaron a prestarse al juego de la Presidenta, empezaron a recibir amenazas y temiendo por su seguridad tuvieron que solicitar resguardo a la Fiscalía General del Estado (FGE), que por unos días les asignaron elementos estatales para resguardar sus actividades y evitar algún atentado en su contra.

Al descubrirse la intentona para que la policía municipal, hoy disuelta, regresara a sus funciones, la Alcaldesa minimizó las acusaciones y dijo que “sería ridículo que la Presidencia elaborara un documento de esa naturaleza”, pero los regidores se mantuvieron firmes en sus afirmaciones al aseverar que tan propuesta existió y se pretendía usar a los regidores como bloque opositor a la SSPE.

Además de los regidores, cabe aclarar que un reportero que cubre uno de los medios digitales, Dinazar Echavarría Ramírez y que fue cercano colaborador de la propia Cynthia Ceballos como Director de Comunicación Social al arranque de su Administración, fue golpeado con un tablón por el guardaespaldas de la Alcaldesa, José Alfredo Jiménez Estrada, justo a la salida de Cabildo cuando aún se encontraban todos los regidores terminando la sesión.

Echavarría Ramírez había acudido a Cabildo justamente para pedir al Ayuntamiento garantías al desempeño de su labor periodística, argumentando que por publicar noticias que no son del agrado de la Presidente, se le hostigaba e incluso se le negó el acceso al evento público del Primer Informe de Gobierno de Cynthia Ceballos.

Saliendo de ahí ya lo estaba esperando en la puerta el guardaespaldas de Cynthia para propinarle unos tablazos por haberlos expuesto públicamente, por lo que Dinazar tuvo que irse de la ciudad temiendo por su seguridad, no sin antes denunciar la agresión por la que José Alfredo Jiménez fue aprehendido por los delitos de abuso de autoridad, lesiones agravadas y amenazas.

Esas experiencias, dan muestra de la manera en que se manejaba la Administración conducida por Cynthia Marina Ceballos Delgado y Silvia Ivón Hernández Parra, según refieren los propios regidores.