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Porque no a la presa Palanganas

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Jesús Armando

domingo, 26 diciembre 2021 | 09:29

El costo de dicho proyecto seria de mil seiscientos millones de pesos y el beneficio principal contemplaría solo a unos cuantos productores de nuez y forrajes. Al construir la presa en la parte sur de la cuenca, precisamente donde empiezan los escurrimientos, se afectaría sin duda alguna los pozos de agua potable de las poblaciones aledañas al río, incluyendo los mantos acuíferos que se llenan con corrientes subterráneas y que nutren de dicha agua potable a ciudades como Casas Grandes y Nuevo Casas Grandes. Se verían afectados los productores agrícolas y ganaderos de Janos, Asención y la colonia menonita “El Capulín” (que son los productores principales de alimentos básicos, son el granero del noroeste), además de otras colonias agrícolas a lo largo de la cuenca del río que nace en la Sierra Madre Occidental y desemboca en la laguna de Guzmán (esto es conocido como una cuenca cerrada, porque no desemboca en el mar) al igual que otras cuencas semejantes como la de los ríos Santa María y del Carmen de los municipios de Galeana y San Buenaventura que en la actualidad han perdido sus bosques de ribera, debido a la construcción de presas río arriba; como se pretende hacer con el río Casas Grandes. Que está formado por dos afluentes principales, el río Piedras Verdes y el río Palanganas (donde se proyecta construir la presa). El proyecto debería contar con un estudio de impacto ambiental y social a lo largo de la cuenta, ya que en el actual proyecto ejecutivo solo se cuenta con un estudio de impacto ambiental de la zona de inundación (hecho por un ingeniero mecánico electricista) que por supuesto considera un bajo impacto, debido a que en la zona que inundaría el vaso de la presa solo existe vegetación propia de la sierra. No se ha tomado en cuanta en este proyecto un impacto de estudio ambiental y social de la parte de la cortina río abajo donde existe el bosque de ribera con su ecosistema (Flora y fauna desaparecerían inevitablemente, causando un daño irreversible a mediano plazo) también se afectarían las zonas de inundación que hacen fértiles las tierras del Valle del río Casas Grandes. La solución la tienen en el mismo proyecto ejecutivo; que pone tres alternativas para el aprovechamiento del agua del río Casas Grandes (que valga decir, es de los pocos ríos vírgenes que quedan en México). El proyecto contempla además de la presa de almacenamiento y su respectiva zona de riego la opción de la construcción de una o varias tomas directas del cauce del río (opción no viable), la otra alternativa es la construcción de un sistema de represas derivadoras con sus respectivas zona de riego (donde no se incluye la presa de almacenamiento). Esta infraestructura ya existe, se cuenta con derivadoras de más de cien años que están actualmente en uso, lo único que se requiere es la rehabilitación, desensolve y modernización de las 30 derivadoras existentes. Es menos costoso rehabilitar y modernizar algo que ya se tiene que iniciar un proyecto que solo beneficiaría a unos cuantos (700 hectáreas aproximadamente) y perjudicaría a toda la región. La asociación civil que solicito la construcción de la presa de almacenamiento se llama precisamente así “30 derivadoras A.C.”, seamos conscientes que hace falta la tecnificación de los sistemas de riego, la nivelación de tierras de cultivo y acequias para el mejor aprovechamiento del agua y esto se haría a un menor costo. Tomemos en cuenta que Janos y Asención son los mayores productores de alimento y que el primero en tiempo es el primero en derechos (ya que ellos cuentan con la concesión del aprovechamiento de las aguas bravas). Gracias a estas crecientes del río en época de lluvia se nutre el acuífero para estas tierras semidesérticas que hoy son los grandes productores de alimento (tanto del consumo humano como pecuarío) del noroeste del estado. El proyecto se justifica afirmando que para el gasto ecológico se contara con el agua del afluente del río piedras verdes, al cual se le acaban de construir cinco represas en el sexenio del gobernador Cesar Duarte, con lo cual se vieron afectados los escurrimientos, esto se traduce en que en cierta época del año el río Piedras Verdes no lleve agua al unirse con el río Palanganas y formar el Casas Grandes. La construcción de la presa seria el tiro de gracia para acabar de destruir el ya deteríorado valle del río Casas Grandes, y que decir de los suministros de agua de consumo humano que se verían seriamente afectados. Es deber de todo ciudadano defender este vital liquido, porque el río no es solo lo que vemos, sino las corrientes subterráneas que corres paralelas al río, tomemos conciencia de que “un crimen contra la naturaleza es un crimen contra nosotros mismos…”.