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Concesionarios del transporte público

‘No pedimos que nos regalen nada, sólo que nos ayuden’

Consideran incosteable sostener rutas urbanas y más con las exigencias del Gobierno; sólo sobreviven por contratos del transporte de personal

/ Fidencio Payán, concesionario
/ Cada seis meses hay que cambiar forros por el vandalismo
/ Los mismos usuarios dañan a propósito las unidades

Víctor Hugo Valdovinos

jueves, 14 julio 2022 | 10:29

Los concesionarios del transporte urbano en esta ciudad, consideraron que las condiciones de Nuevo Casas Grandes son muy diferentes a las de ciudades con mayor flujo como Chihuahua y Ciudad Juárez, al considerar que las reformas a la Ley de Transporte no contemplan programas para apoyar la modernización que exige Gobierno del estado.

La ciudad con un 90 por ciento de calles de terracería, flujo de pasajeros en el servicio urbano que ha caído de 1 mil 500 a 160 diarios, el aumento en los precios del combustible, las refacciones y la necesidad de adquirir camiones más modernos, mantienen al gremio prácticamente sobreviviendo.

“No estamos pidiendo que nos regalen nada, sólo que nos ayuden a cumplir con el mejoramiento del servicio, pues aunque esto fue un negocio hace muchos años, actualmente todos los concesionarios estamos sobreviviendo por nuestra propia cuenta, sosteniendo los altos costos de mantenimiento, refacciones y combustible, además de sueldos e impuestos mientras que ningún gobierno nos ha dado las condiciones para poder salir adelante”, señaló en entrevista Fidencio Payán Villalobos, uno de los concesionarios en esta ciudad.

Fue ayer que se anunció el nuevo decreto donde se reforma la Ley de Transporte para exigir unidades con antigüedad no mayor a 10 años para transporte especial, como el de empleados de las plantas maquiladoras, situación que no todos pueden costear en estos tiempos de crisis.

Tratando de cumplir con todas las medidas que exige cada administración en Gobierno del estado, el concesionario señaló que muchos de ellos han adquirido unidades más modernas, pero durante el golpe de la pandemia por Covid-19 en el que se paralizaron las actividades, para ellos como empresarios significó casi la ruina, pues muchos todavía no se recuperan de los gastos y préstamos por de aquella inversión.

“Cuando fue lo más duro de la pandemia, los siete concesionarios de Nuevo Casas Grandes tuvimos que detener actividades por cerca de medio año, y en ese tiempo estuvimos sosteniendo sueldos de nuestros empleados y el mantenimiento de las unidades, pero en cambio no hubo un programa de parte del gobierno que nos apoyara con menos impuestos, aún a sabiendas que no teníamos renta alguna”, indicó Payán Villalobos.

Como todos sus compañeros, el concesionario dijo que está inmerso en el negocio prácticamente desde que era niño, siendo su padre quien con otros, inició el transporte urbano de pasajeros en 1968, aprendiendo con el tiempo a ser concesionario, administrador, chofer, mecánico y hasta desponchador.

“Antes eran 6 rutas para Nuevo Casas Grandes, pero ahora solamente quedan 2 y realmente hacemos esto casi como un servicio social porque mantener esas rutas es perder dinero cada día, porque solo es un promedio de 160 a 200 pasajeros diarios a 8 pesos el boleto, mientras que adquirir una unidad lo más barato era hace 2 años un millón 600 mil pesos y al contado, a la que hay que cargar diario de diesel a 23 pesos el litro, sueldos y refacciones cuando se descomponen, ¡Hoy simplemente no es negocio!”, acotó Fidencio Payán.

Como un ejemplo, citó que hace días a un camión se le quebró un muelle por las malas condiciones en que están las calles y tuvieron que costear 3 mil pesos sólo en su compra, mientras que a diario, al final de la jornada terminan perdiendo cerca de 500 pesos, en relación a lo que ganan con el boletaje, sólo en la carga de combustible.

En entrevista con uno de los operadores de estas unidades, señaló que pese a las nuevas disposiciones de Gobierno del estado, las unidades de Nuevo Casas Grandes tienen todas las condiciones para prestar servicio de calidad, siendo los mismos usuarios los que deterioran los camiones rayándolos, cortando los forros y generando otros daños, por lo que gastar en unidades nuevas es ilógico cuando los forros deben estarse renovando cada seis meses.

Por otra parte, aunque el transporte de pasajeros no es costeable para los empresarios y además es obligatorio para que mantengan la concesión, los empresarios del transporte en Nuevo Casas Grandes lo mantienen para poder prestar servicio en el transporte de los empleados de las plantas maquiladoras en la ciudad, que es donde conservan un nicho que les da ganancias para sobrevivir en este negocio.

Sin embargo, insisten en que las condiciones de Nuevo Casas Grandes son diferentes a las de otras ciudades, pues aseguran, aquí la gente no tiene la cultura del transporte de personal y aunque son asalariados en una planta maquiladora y la empresa les ofrece de manera gratuita el transporte, no pocos prefieren usar su automóvil y la prueba está en que los estacionamientos de esas compañías siempre están llenas de unidades particulares.

“Cuando ves a un camión andando, estás viendo una unidad que cumplió con muchos requisitos porque no sólo es que tenga motor, debe pasar inspecciones, revisiones físico-mecánicas, seguro, placas y demás permisos que son inversión de tiempo y dinero, pero la gente cada vez se usa menos el camión para trasladarse por la ciudad, ya casi en cualquier hogar hay uno o hasta dos vehículos particulares gracias a que se permitió el ingreso de muchos “chuecos” en toda la región”, señaló el concesionario.

Por último, Fidencio Payán Villalobos reiteró que los concesionarios de Nuevo Casas Grandes no están cerrados al cambio y de hecho, apoyan la modernización pues la prueba es que poco a poco han ido mejorando con la adquisición de nuevas unidades y equipo para prestar el mejor servicio a los usuarios, pero sólo piden al Gobierno que otorgue las condiciones para que ese cambio se logre.