Local

La importancia de la generosidad

La generosidad une la gente y hasta puede salvar vidas

Noé Fremery

domingo, 19 diciembre 2021 | 09:57

La generosidad es la cualidad de dar sin esperar nada en cambio. Uno puede dar dinero, objetos, tiempo, partes de su cuerpo y hasta su propia vida. Los que han visto la película “Klaus”, en la que la generosidad de un par de hombres distribuyendo juguetes a los niños cambio la actitud de todo un pueblo para bien, han visto a uno de los efectos de la generosidaad. Alguien generoso logra que eventualmente la gente lo empiece a respetar y a querer. Un hecho generoso lleva a que sucedan otros. La generosidad une la gente y hasta puede salvar vidas. Escuche en la semana acerca de una mujer mexicana en Estados Unidos, cuya casa no fue destruida por los recientes huracanes que devastaron varias ciudades, la cual ofreció a muchos de sus vecinos (aproximadamente 26) su casa para su estancia mientras encontraba donde vivir. La generosidad tiene el poder de cambiar el mundo para bien y aunque parezca que nadie agradece esa generosidad, Dios la ve y la agrega a nuestra lista de buenas acciones por las cuales siempre somos recompensados ya sea en esta vida o en la venidera. ¿Conocen la historia del príncipe feliz? La historia cuenta que hace muchos años en una ciudad irlandesa que se encontraba junto a una fuente publica, había una estatua hecha de materiales preciosos y muy caros. Era la estatua de un príncipe que a la que la gente del pueblo llamaba “El príncipe feliz” debido a que durante toda su vida fue feliz. Un día de invierno llego un pájaro. Era un pájaro que normalmente migraba los meses de invierno hacia África, pero ese año decidió quedarse ahí. Un día aterrizo sobre uno de los brazos del príncipe. El príncipe se veía muy triste así que el pájaro le pidió que le explicara la razón de su tristeza. El príncipe le explicó que había vivido toda su vida muy feliz y jamás había puesto atención a nadie más que a sí mismo y que ahora podía ver toda la miseria de la gente y no sabía como ayudarlos. Un día vio a una mujer cuyo hijo estaba muy enfermo y ella tenia que trabajar mucho para obtener alimento para ambos. El príncipe le pidió entonces al pajarito que tomará uno de sus ojos hecho de diamante para dárselo a la mujer. El pajarito acepto y lo entrego y hasta ayudo al niño a dormir. Entre los dos ayudaron a muchas personas y cuando murieron Dios se los llevó a vivir felices con el. La navidad de 2002 fue mi primera navidad en Inglaterra y sin mis padres. Ellos me habían mandado un paquete de dulces y otras cosas de navidad. En esa época yo era misionero y ayudábamos a darles de comer a la gente sin casa en nuestra capilla. En ese entonces decidí que iba a regalar de navidad todos los regalos que me habían mandado mis padres. Todos los que recibieron los regalos estaban muy felices y les gustaron mucho mis regalos, pero lo mejor de todo fue el sentimiento de felicidad que tenía por haberlo hecho. Jamás nos vamos a arrepentir por haber sido generosos. Tal vez no veremos las recompensas de nuestra generosidad de manera inmediata o en esta vida, sin embargo la generosidad siempre valdra la pena.