Local

La gente quiere divertirse

Este coronavirus, ha cambiado y trastornado nuestra forma de vivir

Mario Lara Franco

domingo, 19 septiembre 2021 | 08:50

Buenos días estimados lectores, señores padres de familia. Lo dicho, señores, la gente quiere divertirse, quiere salir de ese trance sofocante, deprimente que los hace sentir un tanto presionados en su libertad, es como si estuvieran prisioneros, imposibilitados para desplazarse con plena libertad, disfrutar de la naturaleza que nos rodea, convivir con la familia en los parques recreativos. Eso es lo que desea la gente, recuperar esa rutina diaria en que se salía sin ninguna preocupación a donde quiera que fuese, ya sea trabajo o diversión. Esta pandemia, este coronavirus, ha cambiado y trastornado nuestra forma de vivir, lo cual es muy estresante y deprimente a tal grado que nos afecta psicológicamente y niños y adultos caen en las garras de este virus que ha cobrado algunas vidas y que quien sabe hasta cuando seguiremos enfrentando. Por lo pronto, la gente lo está retando sin importar las consecuencias, eso es lo que se aprecia en la forma de actuar de la gente y ahora viene la pregunta del millón: ¿ustedes que prefieren, tratar de llevar una vida agradable o seguir privados de esa agradable forma de vivir? Tengan en cuenta que las dos formas de vivir tienen su riesgo, la primera sería el riesgo de adquirir el virus por falta de precaución y la segunda el riesgo que se corre por las recomendaciones. Una te deprime por quedarte en casa, el cubrebocas te sofoca, te fatiga, te resta condición, en especial a los adultos mayores, incluyendo a niños y jóvenes, y ahí ustedes que más le agregan, qué sienten que les daña, pero más o menos así se visualiza la situación. ¿Cuánto va a durar?, quién sabe, lo más aceptado por la gente, fue la primera, ya que dice, yo seguiré con mi vida normal, me gusta convivir con mi familia, a ellos les agrada salirle al campo, al río, a la laguna y a donde se pueda, dicen unos y otros dicen el tener que salir a trabajar, soportando el solón, exponiéndose a una deshidratación o a un resfrío, pero es un riesgo que siempre lo hemos enfrentado todos los días y cada fin de semana a convivir con la familia o con las amistades en un ambiente sano o presenciar algún juego deportivo que si nos toca contagiarnos, ya nos tocaría, que sea lo que Dios quiera. Esa es la opinión de algunos y algunas personas que muy amablemente me expresaron su forma de sentir y ver la situación, el vivir la vida sin precaución alguna, como si no existiera la amenaza del Covid-19. Así están las cosas, ahora ustedes, estimados lectores ¿qué opinan al respecto?, ¿cuál es su forma de sentir y ver la situación?, ¿a qué lado se inclinan? Se palpa lo que decía, la gente por medio de los eventos que se han realizado, la enorme asistencia a estos ha sido demasiada, como también los parques recreativos han sido muy concurridos, así de que échense ese trompo a la uña, ustedes tienen la última palabra, esto fue un comentario hecho ahí nomás superficialmente, ya saben que como digo una cosa, digo otra, ahí está el detalle. Dándole vuelta a la hoja, comentemos sobre los queridos e insoslayables baches en nuestra ciudad, los cuales son un tormento para todos los conductores de automóviles que con mucha frecuencia caen en estos hoyancos ocasionando daños al vehículo y un desembolse económico al propietario. ¿Qué es lo que se hace para ponerle fin a esos desperfectos?, taparlos con asfalto, dejando un desnivel más alto el cual origina un salto, pero que con tanto parche tan seguido en algunos tramos de las calles, parece que se circula por unos lavaderos dañando la suspensión y aflojando la carrocería con tanto salto y en poco tiempo todo les rechina, oséase, que los baches y los parches son un enemigo para la vida de un automóvil y unos pesillos menos para el dueño ¿tengo o no tengo razón?, ¿voy bien o me regreso? Por último, ahí brevemente hablemos de los accidentes viales. Resulta que siguen siendo de lo más relevante de lo que sucede en nuestra ciudad y es que se sigue conduciendo sin ninguna precaución y como resultado los choques están a la orden del día, la causa, las de siempre, el exceso de velocidad, omisión de altos, conducir en estado de ebriedad y el uso del famoso celular y aparte la falta de experiencia al conducir y esto se ve con frecuencia, detalle que salta a la vista, pero en fin, cada quien es responsable de sus actos ¿están de acuerdo?, yo creo que sí. Por lo pronto estimados lectores, señores padres de familia, pásenla bien.