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HISTORIA Y MEMORIA DE NUEVO CASAS GRANDES

Jesús José Herrera Quiñónez: una década en nuestra diócesis

Monseñor Jesús José Herrera Quiñónez es originario de Mexicali

Arcadio Sánchez Rodríguez

domingo, 19 diciembre 2021 | 09:43

Desde Chihuahua capital, conocimos a Monseñor Jesús José Herrera Quiñónez, cuando Sonia preparaba “Nuestro Obispo Hilario. El mensaje universal de sus cartas pastorales”, el segundo de sus libros. El actual Obispo de la Diócesis de Nuevo Casas Grandes participó con entusiasmo en todo el proceso de edición, hizo circular la obra en todo el país al través de las Diócesis, acudió a las dos presentaciones y se comportó como un excelente anfitrión. Después -ya de regreso en nuestra ciudad- coincidimos con él, algunas veces, cuando insistíamos en la propuesta de un órgano de información y difusión para la Diócesis, un sueño que ha permanecido en la congeladora desde que Don Hilario dirigía la Diócesis. Cuando le dije, de manera informal, que haríamos una publicación, Monseñor Herrera dijo lacónico: “¡Háganla!”; nos habíamos visto, al cruzar nuestros pasos, por ahí, por la Biblioteca, en la Plaza Grande, junto a la Catedral. Publicamos el número 0, una muestra, de “La Estación”, con el Dossier “La Diócesis”, dedicado a Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa, Santa Patrona de Nuevo Casas Grandes. Y luego, la pandemia mandó al traste nuestro proyecto, aunque seguimos con la espinita de orquestar una Acción Comunicativa Diocesana, desde un Apostolado de las Comunicaciones, con énfasis en la Medalla Milagrosa… En otros momentos escuchamos algunas de sus homilías, que tienen algo especial. Un poco en más confianza le preguntamos si había escrito o pensado escribir Cartas Pastorales. Nos dijo que él no es de Cartas Pastorales, pero que siempre prepara sus homilías y entonces supimos que ese es el secreto, lo especial que tienen, además de que es un excelente orador, como le he dicho. Entonces le propusimos un libro con una selección y/o compendio de sus homilías preparadas. A mediados de este año le insistí en la idea. Y eso es lo último que nos ha dicho al respecto: “¡Déjenme pensarlo!”. En este contexto, en el Décimo Aniversario de su Consagración Episcopal, que se une a su cumpleaños y a su ordenación sacerdotal en cosa de días, sería muy oportuno realizar una obra de esa naturaleza. Hasta le expuse algunas propuestas epistémicas y metodológicas para hacerlo: las mejores homilías de estos diez años como Obispo, un año de homilías o bien una selección y compilación de homilías temáticas, en fin, sería cuestión de sentarse a pensar, redondear la idea, verbalizarla, y convertirla en acción. En fin, como él mismo dijo, “ahí están”, en la computadora. Si Sonia Edith Bencomo Madrid transcribió pacientemente las Cartas Pastorales de Don Hilario, las Homilías del Obispo Jesús José ya están “capturadas” y digitalizadas, el trabajo casi está hecho o, por lo menos, muy avanzado. Quiera Dios que el Obispo por fin acepte la idea y pueda hacerse realidad. Mientras tanto, esta es ocasión propicia para celebrar, con él, el Décimo Aniversario de su Consagración Episcopal, y festejar su cumpleaños y su ordenación sacerdotal. UNA BREVE SEMBLANZA Monseñor Jesús José Herrera Quiñónez, es originario de Mexicali, Baja California, hijo de Emiliano y María de la Luz, nacido en el seno de una familia de siete hermanos, tres mujeres y cuatro hombres. Siempre vivió en Mexicali, desde su nacimiento e infancia, hasta su adolescencia y juventud. Acólito en la parroquia “San Antonio de Padua”, en Mexicali, luego ha sido catequista y partícipe en los grupos parroquiales, lugares donde se despertaría su inquietud por la vocación sacerdotal. Al terminar el seminario en Tijuana, Herrera Quiñónez es ordenado Diácono, el 7 de junio de 1987, y enviado a su primera parroquia, en San Luis Rio Colorado, Sonora.Posteriormente, un 20 de diciembre, día de su cumpleaños, es ordenado sacerdote, lo cual ha descrito como “una gracia que le concedió el Obispo de la Diócesis de Mexicali”, algo por lo que agradece a Dios, “por la vida que me concedía y el don del sacerdocio”. Después vivió su ministerio sacerdotal, con el desempeño de distintos cargos eclesiásticos, como párroco en tres ocasiones, en tres parroquias diferentes. El entonces Obispo de la Diócesis de Mexicali, le pidió a Jesús José, que fuese a estudiar en Roma, por el año de 1996, donde realizaría una licenciatura en “Teología del matrimonio y la familia”. Al regresar a su Diócesis de Mexicali, se desempeñaría como Director Espiritual del Seminario Mayor. Mientras ejercía como párroco en la Iglesia del Perpetuo Socorro, el Nuncio Apostólico le informó que el Papa Benedicto XVI, quería que él fuera Obispo. Así, el miércoles próximo pasado, Monseñor Jesús José Herrera Quiñónez cumplió diez años como Tercer Obispo de la Diócesis de Nuevo Casas Grandes. Y mañana, con el Favor de Dios, celebrará su aniversario sacerdotal, al mismo tiempo que su cumpleaños. Como en otras ocasiones, Nuestro Obispo Jesús José, agradece a Dios la presencia cercana de su feligresía, así como aquellos testimonios de vida que le fortalecen e impulsan para seguir cumpliendo el mandato de Dios en nuestra Diócesis. Monseñor Herrera Quiñónez nuevamente se llena de alegría al poder compartir con el pan de la palabra de Dios y de la Eucarística, como la mejor manera de celebrar su aniversario episcopal, una década en esta Diócesis. Pues, bueno, ya sólo falta que en estos meses haya pensado que sí sería una buena obra compartir sus homilías preparadas, por medio de un libro que las compendie, como vehículo y mensaje de evangelización. Y que, así nomás de pasadita, se dé cuenta e instruya en consecuencia, que seguir sin usar al máximo los medios impresos y digitales, las ya no tan nuevas técnicas de información y comunicación, para fortalecer la evangelización, sigue siendo un pecado de omisión. Que diez años pueden ser el tiempo de reflexión y reposo para presentar, si no una Carta Pastoral o una Exhortación, sí una muestra de ese ejercicio, tan suyo, de las homilías preparadas. Mientras tanto, un fuerte abrazo a Monseñor Herrera Quiñónez por las gracias y bendiciones recibidas en su vida, su sacerdocio y su encomienda episcopal y, sobre todo, por tenerle aquí, con su presencia, su verbo, su doctrina y su ejemplo. ¡Muchas Felicidades!