Estado

Rebasa nepotismo a Javier Corral

Superan al gobernador el “influyentismo” y las palancas que dice combatir, pues pululan “lazos familiares”

Especial/ El Diario
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De la Redacción/El Diario

sábado, 01 agosto 2020 | 14:15

Chihuahua.- De manera por de más discreta, Eduardo Fernández Herrera (el recién nombrado secretario de Salud), mantuvo durante meses como subordinada a su esposa Alma Lilia Orozco Olivares, en la oficina del Fiscal Especializado en Ejecución de Penas y Medidas Judiciales, de la Fiscalía General del Estado, convirtiéndose en uno de los múltiples ejemplos de nepotismo, tráfico de influencias y palancas que el gobernador Javier Corral ha dicho combatir.

Al igual que este caso, existen muchos otros, a pesar de que desde el principio de la administración fue una práctica condenada públicamente por el mandatario y el pasado 24 de enero, el gobernador declaró ante los medios de comunicación que en su gobierno se había desterrado el “influyentismo” en todas sus dimensiones, sobre todo para “meter gente al gobierno” a través de “palancas.

Lo anterior significa que, por lo menos en teoría no habría hermanos, primos, sobrinos, esposos  o hijos laborando en ninguna dependencia pero, hoy día los lazos familiares abundan al interior de la estructura gubernamental, en cuya nómina sobresalen las castas familiares panistas o de familias ligadas a organizaciones afines al gobierno actual.

"De lo que se trata es de desterrar el influyentismo... nosotros hemos combatido el influyentismo en todas sus dimensiones y formas, se acabó eso que había de que, las palancas, para todo había palancas; para comprar, para meter gente al gobierno”, fueron las declaraciones de Corral en enero.

Sin embargo, el discurso del mandatario quedó solo en eso: mero discurso. Los casos de nepotismo al interior de gobierno del Estado persisten, siendo uno de los más emblemáticos el de Eduardo Fernández Herrera, sobrino del director general de Pensiones Civiles del Estado, quien luego de cargos administrativos en Hacienda y Fiscalía tomó protesta el pasado miércoles como Secretario de Salud. Su esposa, Alma Lilia Orozco Olivares, también trabaja en Fiscalía, donde de manera oficial se indica que ocupa el puesto de supervisora administrativa y se sabe que está al frente del Fondo de Atención a niñas y niños hijos de víctimas de la lucha contra el crimen –FANVI-

Como directivo en la Fiscalía, Eduardo Fernández Herrera percibía un salario de 25 mil 319 pesos con una compensación de 33 mil 440 pesos, situación que al ascender a la titularidad de una Secretaría cambia y obtendrá por lo menos, 36 mil 582 pesos de salario y 80 mil 570 pesos de compensación, cantidad que percibía su antecesor.

En el caso de su esposa Alma Lilia Orozco, quien actualmente se desempeña como Jefa del Departamento de Fondos y Fideicomisos de la Fiscalía, su salario no es público al igual que el del resto de los funcionarios de esa dependencia. Antes de ingresar a la FGE, el 5 de noviembre de 2018, Orozco tenía un negocio de venta de celulares.

Otros casos son icónicos dentro de la administración de Corral, como la contratación de María Eugenia Falomir Morales, nombrada directora de Grupos Vulnerables en la Secretaría de Desarrollo Social a pesar de ser esposa de Gustavo Madero, quien era el coordinador de gabinete de Corral; el caso de Issac Escamilla, jefe del almacén de la Secretaría de Salud y también hijo del jefe de escoltas del gobernador y el de Luis Carlos Casiano Corral, hijo de Patricia Corral Jurado, hermana del gobernador, contratado como coordinador del Centro de Servicio de la Junta de Aguas de Ciudad Juárez.

La larga lista incluye también a personajes como la sub secretaria de Cultura, Austria Galindo, sobrina de Ramón Galindo, subsecretario de Desarrollo Social; Leticia Macías, jefa de departamento en el Ichife, esposa del titular de Coesvi, Carlos Borruel; Alejandra Chavira, coordinadora de Relaciones Públicas de gobierno, sobrina de la ex diputada local Victoria Chavira, también designada –y depuesta en su momento- por el gobernador  rectora de la Universidad Pedagógica Nacional (UPN) y Francisco Javier Mendoza Pérez, asesor técnico de la Secretaría General de Gobierno e hijo de la directora de asuntos religiosos de la Secretaría General de gobierno, Silvia Rebeca Pérez Alfaro.

En el DIF estatal se encuentra Teresita Fuentes Vélez, Directora General de la institución y hermana del Secretario de Hacienda, además de Patricia Escalante Terrazas, a quien acomodaron en la Dirección de Relaciones Públicas del organismo cuando su madre, la hoy diputada federal Patricia Terrazas, fungía como directora de Ingresos en la Secretaría de Hacienda.

Otros casos ocultos

Tres personas de una misma familia proveniente de organizaciones sociales afines al gobernador, fueron colocadas en la nómina estatal, se trata de María Hilda Francisca De la Vega Cobos, jefa del departamento de Participación Social y Comunitaria de la Secretaría de Desarrollo Social de Chihuahua hasta hace pocos meses, y sus hijas Ana Hilda Espíndola de la Vega y Lucero Lourdes Espíndola de la Vega, asesora técnica de Coepi y jefa de departamento también de Coepi, respectivamente, quienes aún se encuentran en funciones.

Mariana Ollivier Desplas, hija de la directora de Turismo, Nathalie Veroniqué Desplas, ocupó cargos en el Instituto Chihuahuense de la Mujer como jefa de departamento y después entró a la coordinación de Relaciones Públicas, mientras que en la Secretaría de Salud, el entonces director médico de la dependencia, Pedro Ramírez Godínez (cesado por insultar a una diputada), colocó a su hijo Pedro Antonio Ramírez López como subdirector de Recursos Humanos.

El director Médico de Pensiones, Jorge Luis Issa González, colocó a su hijo, Jorge Luis Issa Calderón, como coordinador Administrativo y de Servicios de la Secretaría de Hacienda, mientras que otros familiares ocupan varios cargos públicos en el gobierno del Estado, se trata de los hermanos Mario Eberto Javalera Lino como director General del Ichea, Elizabeth Javalera Lino como directora del Despacho del Ejecutivo y Felipe Javalera Lino como coordinador de Educación Zona Sur.

La contratación de familiares también se presenta en la Coordinación de Comunicación Social, donde Francisco Javier Arroyo Ortega es director de Información y su esposa Gloria Soto Espinoza fue contratada como editora del periódico estatal Cambio 16.

El grupo familiar de apellido Mesta destaca también al interior de la nómina estatal con por lo menos cinco miembros, comenzando por el Secretario General de Gobierno, Luis Fernando Mesta Soulé; también aparecen en la lista el coordinador de gabinete Jesús Mesta Fitzmaurice (el funcionario de las ideas brillantes), José Graciano Mesta Sánchez, auxiliar en la Secretaría de Desarrollo Social; Alejandro Mesta Pérez, personal especializado de la Fiscalía General del Estado y Fernando Mesta Gómez, personal especializado en la Comisión Estatal de Vivienda.

Estos sólo son algunos de los casos más trascendentes de la administración pero, al interior de las dependencias –donde las cosas son menos visibles- se acumula muchos más, dejando claro que el nepotismo, el influyentismo y las palancas que condena Javier Corral, son prácticas comunes que rebasan la postura oficial que se adjudica en el discurso, solo a las administraciones pasadas.

¿Qué indica la Ley General de Responsabilidades Administrativas?

Artículo 63 Bis. Cometerá nepotismo el servidor público que, valiéndose de las atribuciones o facultades de su empleo, cargo o comisión, directa o indirectamente, designe, nombre o intervenga para que se contrate como personal de confianza, de estructura, de base o por honorarios en el ente público en que ejerza sus funciones, a personas con las que tenga lazos de parentesco por consanguinidad hasta el cuarto grado, de afinidad hasta el segundo grado, o vínculo de matrimonio o concubinato.