Estado

La educación se transforma

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Gabriela Borunda

sábado, 22 enero 2022 | 21:59

Según contaba mi padre en las reuniones y después de un vinito portugués, la preparatoria de la UACH era algo así como un campamento de entrenamiento para los disidentes, donde las chicas llevaban el uniforme hecho una minifalda de 30 centímetros y las primeras feministas se quitaban el sostén delante de todos y los quemaban. Las huelgas y conflictos de la UACH tenían siempre un apoyo seguro en los preparatorianos y estos a su vez aprendían de oposición y resistencia política de sus compañeros universitarios y se leían el libro rojo de Mao como si fuera el catecismo. Ahí surgieron las primeras feministas con el grupo Rosa Luxenburgo y los Nachos.

La efervescente participación política juvenil y la simbiosis entre los universitarios y los preparatorianos de la Universidad Autónoma de Chihuahua, motivó al presidente Luis Echeverría Álvarez-con el visto bueno del gobernador Oscar Flores-, a poner en marcha un modelo educativo diseñado por militares que sustituyera a la antigua preparatoria universitaria, así el COBACH fue fundado por decreto presidencial el 19 de septiembre de 1973.

Los COBACH iniciaron funciones con 3 planteles en la ciudad de Chihuahua ese mismo mes, siendo los primeros planteles en entrar en funciones en el país. El proyecto del Colegio de Bachilleres se orientó inicialmente a la Ciudad de México, pero dada la actitud política combativa del estudiantado en nuestra entidad, el gobierno federal optó porque se iniciara en Chihuahua. Su primer director, miembro fundador y principal precursor de este en Chihuahua fue Oscar Ornelas.

Un modelo militar, con uniforme oficial, cabello a rape y maestros de origen militar y profesionales de las distintas áreas especialmente severos y una cantidad estresante de trabajo. Pero los tiempos cambian, ahora la principal lucha de los maestros del COBACH es formar ciudadanos críticos, defender su exiguo salario y mantener un acompañamiento del alumno que garantice que este sobreviva y se convierta en un ciudadano libre.

Alguna vez una madre de familia me acorraló saliendo de una clase y me exigió que le enseñara valores a su hijo, el problema es que mis valores están anclados en la libertad de los individuos y se me hace que eso no le iba a gustar a la señora.

Esto no es Japón, afortunadamente nuestros alumnos no se suicidan por miedo a la reprobación, pero nuestros alumnos están deprimidos, a veces por meras condiciones orgánicas, con frecuencia tienen padres disfuncionales, están cercados por las drogas legales e ilegales, por relaciones sexuales abusivas, son víctimas del sexting y algunos ni siquiera saben cruzar la calle y no están seguros de que una carrera universitaria les garantice la construcción de la vida que anhelan.

Una sociedad que ha abandonado a los jóvenes a su suerte quitándoles la posibilidad de la participación política, sin capacidad de organización y participación social y como adornos de una comunidad que finge que todo está bien; y cuanto más abandonan las familias y el gobierno a los jóvenes, más tienden a culpar a la escuela y a los maestros de este desastre.

Así surgieron los programas PREVEE, para avisar a los padres de familia de la movilidad de sus hijos, horas de entrada y salida de los planteles, el programa CONSTRÚYETE para apoyar el desarrollo libre y pleno de la identidad, las tutorías para acompañarlos en el desarrollo cognoscitivo y ahora vamos por el programa construye tu mente que se vinculará con las clases regulares. Todo eso por el mismo salario.

Cuidamos de nuestros hijos, de nuestros padres, nos desvelamos preparando material didáctico, con nuestro mismo sueldo contratamos un internet más potente para apoyar a distancia a los alumnos que no acuden a clases presenciales y cuando lloran les prestamos el hombro, y cuando saltan por una ventana la sociedad dice que es culpa de la escuela.

Nuestro salario como maestros nunca ha cubierto nuestra doble jornada, las clases y todo el trabajo que nos llevamos a casa, pero a esa injusticia cada presidente le agrega otra, Felipe Calderón decidió que nuestras pensiones ya no serían cubiertas por gobierno como patrón directo; Peña Nieto nos hizo un salario integrado donde se incluían los 70 pesos de ayuda anual de transporte y el bono de material didáctico, brincando así nuestro salario para pagar impuestos por un salario que realmente no ganamos.

En enero del 2022 nos entregaron el aumento de sueldo del 2021 y cuando salimos a las calles a protestar, la gente nos tilda de holgazanes y se pregunta quién educará a los jóvenes, la respuesta es muy simple, su familia, esa familia que pareciera haber claudicado de formar a sus hijos

Lo más importante no son los contenidos que se enseñan sino la intención de educar, formar y acompañar, el COBACH ya no es, y no puede serlo, un cuartelito para castigar ideas libertarias, ahora el COBACH debe ser un refugio que forme a las ciudadanos para ser plenos y felices y parte de eso es crear programas de apoyo y pagarle a tiempo a los profesores que también son padres de familia y deben cuidar de sus propios hijos.

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