Estado

Incumple Corral a héroe de Walmart

Mario de Alba fue herido al proteger a su familia del tirador; tiene 12 meses hospitalizado y necesita operación urgente

El Diario de Chihuahua / El chihuahuense es considerado la víctima olvidada del atentado terrorista
El Diario de Chihuahua / Mario con su familia

Orlando Chávez
El Diario de Chihuahua

sábado, 01 agosto 2020 | 09:59

Chihuahua— A un año de la masacre en el Walmart de Cielo Vista que dejó 23 muertos y 23 heridos, un chihuahuense lesionado por el tirador lucha por recuperar su vida normal, pues ha pasado hospitalizado 12 meses, en El Paso y en esta ciudad.

Se trata de Mario Alberto de Alba Montes, considerado por muchos como la víctima olvidada del atentado terrorista. A diferencia de otros heridos en el tiroteo, perdió la atención mediática, a pesar de haber pasado incluso por un coma que casi termina con su vida y al hecho de que no puede alimentarse normalmente, sino que recibe los nutrientes por vía intravenosa.

Para De Alba, quien cruzó el viernes 2 de agosto a El Paso a recoger en el aeropuerto a su esposa e hija que venían de vacacionar en Denver con unos familiares, el sábado 3 de agosto se convirtió en el inicio de una pesadilla, de la que espera salir con un final feliz.

“No puedo seguir adelante”, dijo De Alba en entrevista con el New York Times a finales de agosto de 2019. “No puedo llevar a mi hija a la escuela, no puedo trabajar. Tengo cuentas por pagar, pero mi mundo se ha detenido”.

Durante los meses que estuvo en El Paso, Olivia, la esposa de Mario, y su hija Érika, debieron adaptarse a vivir en la frontera y recibir apoyo de diferentes instituciones para sobrevivir una estancia inesperada.

Después de un año de estar hospitalizado tras ser herido en el tiroteo de Walmart en El Paso, familiares de Mario Alberto hicieron un llamado al gobernador Javier Corral para que cumpla su ofrecimiento de apoyarlos.

Unos días después del ataque, el mandatario estatal acudió al hospital en el que atendían a Mario en El Paso y le ofreció “todo el apoyo de Gobierno del Estado a él y a los familiares”.

Ese día también acudió el secretario de Relaciones Exteriores de México, Marcelo Ebrard Casaubón, que al igual que Corral, ofreció el apoyo del Gobierno federal a la familia.

Mario de Alba es considerado un héroe, ya que protegió con su cuerpo a su esposa y a su hija durante el tiroteo que ocurrió ese 3 de agosto en el Walmart de Cielo Vista.

A pesar de los impactos de bala que recibió en la espalda, se levantó e intentó sacar a su esposa e hija del lugar, pero le fue imposible manejar. Su esposa y su hija, que también fueron alcanzadas por las balas, fueron dadas de alta unos días después del ataque ya que la protección de Mario les salvó la vida.

Desde entonces, el empresario chihuahuense no ha podido regresar a su casa debido a las complicaciones que ha enfrentado en su salud, como consecuencia de las heridas de bala que recibió por parte del tirador Patrick Crusius.

Olivia Rodríguez, esposa de Mario, comentó que desde hace meses que su esposo no ha podido comer, por lo que necesita una operación que no cubre su servicio médico.

Ante esta situación, hizo un llamado al gobernador Javier Corral, y a Marcelo Ebrard, secretario de Relaciones Exteriores, para que cumplan su ofrecimiento de apoyarlos, ya que en este momento no cuentan con los recursos para pagar la intervención.

Mario de Alba, residente de Chihuahua capital, resultó gravemente herido en el ataque, y permaneció internado en varios hospitales de El Paso hasta febrero, debido a que su estado de salud era grave.

El día de la masacre se había separado de su familia para ir al área de sanitarios de Walmart, y al salir se percató de lo que pasaba y su primer impulso fue correr a buscar a su esposa e hija; mientras que alrededor todo era un caos. Una vez que las localizó, las cubrió con su cuerpo, por lo que recibió varios disparos.

Las heridas de Mario le dejaron secuelas que a la fecha le han impedido estar en su casa. En febrero, luego de más de seis meses internado en El Paso, fue dado de alta, pero a la semana tuvo complicaciones como un coma y fue internado en la ciudad de Chihuahua en el Hospital Christus Muguerza, en el cual ha permanecido sometido a más operaciones.

Su esposa explicó que además de la atención que le han dado, buscaron por su cuenta otros especialistas, lo que han pagado con sus recursos y ahora necesitan practicarle una intervención para que pueda comer, pero esto no lo cubre el servicio de Pensiones Civiles del Estado.

Explicó que será necesario que la paguen con sus recursos, por eso, dijo, le piden al gobernador y a los funcionarios federales que hagan válida su oferta de apoyarlos en lo que necesitan, ya que su condición no es fácil, pero es la salud de su esposo y padre de familia la que está en juego.

Mario tenía 45 años años al momento del ataque y quedó con daños en un riñón y perforación en el intestino, lo que obligó a que los médicos le retiraran el bazo; además de las lesiones que surgieron por la trayectoria de un proyectil que entró por la espalda y se abrió camino hasta salir en la zona cercana al diafragma.