Espectáculos

Vientos de cambio… y de conspiración

¿Compuso la CIA ‘Wind of change’ de Scorpions, la balada más famosa del 'heavy'?

Agencias / El prestigioso periodista de investigación Patrick Radden Keefe rastrea en una serie de 'podcast' la intervención de la inteligencia estadounidense en una de las canciones más exitosas de las últimas tres décadas, símbolo del final de la Unión Soviética

Agencias

miércoles, 27 mayo 2020 | 09:48

En 2006, el profesor de antropología Alexei Yurchak (nacido en Leningrado, la actual San Petersburgo) difundió un listado de grupos de música vetados en los años ochenta por las autoridades soviéticas en la radio, con el nombre de cada banda y, al lado, el motivo de la censura. 

El listado, viral en redes sociales en España por la clasificación de Julio Iglesias como “neofascista”, puede verse como un pedazo del otro gran muro que la URSS levantó contra el bloque capitalista: un telón de acero cultural en medio de una Guerra Fría que, desde luego, también se libraba en el terreno de la propaganda. 

A día de hoy, este tipo de archivos que documentan el grado de paranoia alcanzado en ambos lados contra el enemigo son puro kitsch, vestigios de un tiempo pasado donde la tensión de la lucha entre las superpotencias impedía percibir el ridículo de muchos de sus aspectos. 

Pero, después de las indagaciones realizadas por el periodista Patrick Radden Keefe sobre uno de los grupos de ese listado, Scorpions, habrá quien crea que la supuesta sobreprotección soviética se quedó incluso corta.

A lo largo de los ocho capítulos del podcast Wind of change, Keefe, una de las firmas más reconocidas de The New Yorker, investiga la conexión entre la canción homónima de Scorpions y la CIA. 

El punto de partida: una fuente de la inteligencia estadounidense cercana al periodista —que, por supuesto, rehusó ofrecer declaraciones grabadas— quien afirmó haber oído a un superior decir que la CIA había compuesto el exitoso tema de la banda alemana. Por frustrante que pueda sonar, Keefe no llega a obtener nada concluyente, pero el viaje merece la pena como estudio de la influencia e impacto cultural que puede dejar tras de sí una mera balada de rock.

La caída del muro

Wind of change (“Viento de cambio”), la canción, se publicó en 1990, a un año vista del fin de la Unión Soviética y un año después de la caída del Muro de Berlín. 

Ambientada en Moscú, la letra, que deja muy poco margen a interpretarse erróneamente, habla del ocaso de una época y del sueño de los ciudadanos del este por unirse al resto de la humanidad, “como hermanos”. Klaus Meine, vocalista de Scorpions y autor oficial de la canción, aseguró que la idea le había venido a la mente a raíz del concierto del grupo en el Festival de Música para la Paz de Moscú, celebrado en el verano de 1989 en el Estadio Lenin (hoy, Estadio Olímpico Luzhnikí): 

 “En 2020, miramos atrás y vemos con claridad que el Muro de Berlín iba a caer y la Unión Soviética iba a colapsar. Pero la CIA no lo daba por hecho. Existía la sensación de que la Unión Soviética iba a durar para siempre y la CIA tenía que hacer todo lo que pudiese para socavarla”, explica Patrick Radden Keefe.

La gran falacia 

Con estos datos, parece absurdo pensar que la CIA realmente necesitara montar ninguna operación con Scorpions para convencer a la población soviética de abrirse al mundo: las mismas autoridades ya llevaban años con las puertas de par en par. Pero en el podcast, Patrick Radden Keefe advierte de la posibilidad de que, con ese punto de vista, caigamos en la falacia del historiador.

El periodista confirma, por ejemplo, que antes de una actuación de Scorpions en Memphis, un agente de la CIA visitó a la banda en su hotel y pidió al cantante, Klaus Meine, que le silbara el principio de Wind of change, requerimiento que el vocalista alemán satisfizo, pero que no tendría por qué significar nada. 

Tras el lanzamiento de la serie de podcast el pasado 11 de mayo, Klaus Meine ha salido al paso del rumor sobre la mano de la CIA detrás de Wind of change y, naturalmente, lo ha desmentido. 

Meine ha contado que el periodista Patrick Radden Keefe le entrevistó meses atrás y se quedó atónito cuando, en mitad del encuentro, le preguntó si había oído alguna vez la teoría de que la agencia había compuesto la canción. 

“Lo encontré muy divertido y me eché a reír a carcajadas”, declaró esta semana al programa de radio online estadounidense Trunk Nation. “La historia es muy divertida y alocada, pero no tiene nada de cierto. Como diríais vosotros, es una fake news”.