Espectáculos

Rompe el molde

Juan Quezada Celado, quien transformó el pueblo Mata Ortiz en un centro de producción artesanal, recibe el ‘Premio Gawí Tónara, Pilares del Mundo’

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Susuky Cortez Leo / El Diario

jueves, 19 agosto 2021 | 05:00

Juan Quezada Celado es un alfarero chihuahuense, pionero en la fabricación de una cerámica inspirada en la cultura prehispánica de Paquimé o Casas Grandes de Oasisamérica. El  oriundo de Santa Bárbara Tutuaca, Dr. Belisario Domínguez, Chihuahua,  ha compartido sus conocimientos con la pequeña comunidad agrícola del pueblo de Mata Ortiz, el cual se transformó en un centro de producción artesanal, y gracias a la promoción y enseñanzas que él ha  compartido, la cerámica de ese pueblo, ha sido reconocida a nivel internacional. 

Por ser el precursor del rescate de la milenaria cerámica de Paquimé, el Gobierno del Estado de Chihuahua, a través de la Secretaría de Cultura, en días pasados le hicieron entrega del ‘Premio Gawí Tónara, Pilares del Mundo’, reconociéndole también sus más de 60 años de trayectoria.

La entrega de esta presea tradicionalmente se realiza en una ceremonia en el Palacio de Gobierno, sin embargo, el homenajeado no pudo desplazarse hasta esta capital por motivos de salud, por lo que la titular de la Secretaría de Cultura, Concepción Landa García-Téllez, acudió al poblado de Mata Ortiz, municipio de Casas Grandes, a hacer entrega de la estatuilla.

En entrevista para El Diario, el  talentoso alfarero de 81 años de edad expresó su emotividad al recibir Premio Gawí Tónara, quien está muy agradecido ser tomado en cuenta.

 “Me siento muy feliz casi loco de alegría porque el señor Gobernador me mandara ese reconcomiendo estoy emocionado y así seguiré pensando en que el Gobernador me hizo un reconocimiento de esos”.

Narró que su alma curiosa lo llevó a temprana edad a explorar los alrededores del poblado de Mata Ortiz, lo que lo llevo a descubrir antiguos restos de las ollas. Al examinarlas con cuidado, se dio a la tarea de reproducirlas sin tener conocimientos previos sobre alfarería. Todo a base de observación, experimentación y búsqueda de la materia prima, como lo es el barro, los pigmentos y los pinceles para realizar los trazos que caracterizan estas ollas.

Recuerda el alfarero que después de muchas pruebas y errores, logró perfeccionar la técnica para crear lo que ahora se conoce como la “Nueva Cerámica de Paquimé”.

Además compartió que ha sido lo más complicado para llegar hasta este momento de su vida.

“Fue aprender y después cuando empecé a llevar a mis colegas de la segunda generación, y era muy feliz llevar hasta doce jóvenes a un museo para que trabajaran para que la gente los mirara”, contó.

Estas piezas tuvieron su incursión en el mercado gracias a la mancuerna del ceramista y el antropólogo americano Spencer MacCallum, a partir de la cual se dio a conocer prácticamente a nivel mundial, y la demanda de ollas se disparó y comenzaron a exhibirse en Kansas, California, Texas, Nueva York, Pensilvania y Virginia. 

La consolidación del éxito se logró entre 1989 y 1990 cuando las ollas se exhibieron en cinco galerías de Arizona y Nuevo México. Las piezas se han exhibido en varios museos, el museo del Hombre en San Diego, California, el museo Franz Mayer de la Ciudad de México, así como en otros museos de Estados Unidos, Japón y Europa.

A partir del conocimiento heredado por Juan Quezada, los alfareros de Mata Ortiz han perfeccionado la técnica por años de práctica: al recopilar el barro, que solo puede encontrarse en específicas partes del monte; al colar el barro, que requiere de conocimientos en los tipos de barro para mezclarlos en su punto apropiado; al medir el tiempo correcto para el secado, que dependen hasta del más mínimo cambio del clima; y en el moldeado, para aplicar la fuerza correcta y dar forma a una obra de arte.

“Se necesita primera mente que a las personas les guste el arte, porque si no les gusta no van a llegar a ninguna parte, se necesita aprender con garra y ganas, mucha gente se arrima al pueblo que es el que trabaja en la cerámica, y agarran bases para hacer lo que nosotros estamos haciendo”, puntualizó.

“Me da mucho orgullo ser de Chihuahua, y más cuando veo que se promueve más y más el arte de Mata Ortiz, estoy muy agradecido con toda la gente que me toma en cuenta”, indicó.

scortez@diarioch.com.mx

PARA RECUADRO 

Los personajes que han sido homenajeados con el Premio Gawí Tónara, han engrandecido el nombre del estado y que han trascendido por su talento, destacándose a nivel mundial, durante la presente administración estatal: en 2017, se otorgaron dos premios: a Tino Contreras, baterista de fama mundial, y a la cantante y actriz Carmen Cardenal; en 2018 a Alfredo López Austin, reconocido historiador; en 2019, se le otorgó a Víctor Orozco, historiador y académico; y el año pasado, en 2020 se entregaron tres preseas: a Modesto Gaytán, director de orquesta y formador de generaciones y generaciones de músicos; al escritor Enrique Cortázar y a la gran escultora de Chihuahua para el mundo, Águeda Lozano. Este año Juan Quezada Celado se une a esta galería de los Pilares del Mundo, artistas y creadores chihuahuenses que han trascendido fronteras y que dejan un legado para las nuevas generaciones.