El Paso

Nueva batalla: obligar al uso del cubrebocas

Empleados de establecimientos temen contagios y se enfrentan a clientes para aplicar medida

Jaime Torres Valadez / El Diario de El Paso

domingo, 26 julio 2020 | 06:00

Tras la decisión de Walmart de exigir que quienes entren a sus establecimientos usen mascarillas, los empleados de la empresa –y otras más que siguen lineamientos similares– enfrentan serios problemas para obligar a los clientes a emplear el cubrebocas. 

El uso de protectores faciales en medio de la pandemia se ha convertido en un problema político: los seguidores de Trump y del Partido Republicano son más reacios a tomar esta medida, en medio de un repunte en los casos de Covid-19 en El Paso.

A pesar de que el uso de mascarillas faciales pasó de ser un simple requerimiento voluntario a una ordenanza en el estado de Texas, y que Walmart estableciera la regla de pedir entrar a las tiendas con cubrebocas, en la práctica la regla no se sigue, ya que se permite entrar a clientes sin protección.

“La verdad tengo miedo de contagiarme de esa gente que entra aquí sin cubrebocas aduciendo que no existe esa enfermedad”, dijo un empleado de Walmart, quien no quiso proporcionar su nombre para evitar represalias.

“A diario tenemos altercados con los clientes que se oponen a portarlas a pesar de que en teoría las reglas lo exigen”, precisó.

El jueves, en Florida, un hombre de 28 años amagó a punta de pistola a otro cliente de Walmart que le pidió ponerse mascarilla. Vincent Scavetta enfrenta ahora dos cargos de felonía.

De acuerdo a los empleados ellos no tienen la autoridad de exigir a los consumidores que porten una mascarilla ni los clientes los ven como una persona con nivel de mando o jerarquía.

“Creo que quienes deben de pararlos y pedirles que se pongan la mascarilla son los policías o guardias de seguridad porque a ellos si les hacen caso, a nosotros nos ignoran”, dijo otra de las empleadas.

A pesar de ello reconoció que la gran mayoría es gente responsable y sí porta el cubrebocas en todo momento. Sin embargo, dijo, lo grave es que una persona puede infectar a cientos si es portadora del Covid-19 y no tiene síntomas, y eso es lo que le preocupa.

Para concientizar a la comunidad, a través de las redes sociales los socios han lanzado una campaña en la que imploran a los clientes utilizar el cubrebocas ante el miedo de ser contagiados y piden reflexionar cuando vean a un empleado parado en la puerta que se les pida que lo usen, con el siguiente mensaje:

“Muchos de ellos son jóvenes. ¿Cómo te sentirías si alguien fuera malo con tu hijo? Y aunque no fueran jóvenes... Como te sentirías si alguien tratara mal a tu papá? o peor aun a tu abuelito?, lo que él te pide, no tiene nada que ver con la política”.

Argumentan que como trabajadores esenciales no están cobrando desempleo y tienen que laborar para enfrentar sus deudas: Si de plano no quieres / puedes entrar sin cubre bocas no entres, puedes ordenar tu mandado en línea y alguien, muy amablemente, te lo traerá a tu vehículo. Y Listo, respetalos ¡no es su culpa!, si estás de acuerdo con la orden de usar cubre bocas o no, puedes debes ser amable”, reza el mensaje enviado por los trabajadores.

Pero no solamente aquí en El Paso ocurre este fenómeno, poblaciones del interior del país sufren de esa ansiedad que les genera enfrentarse a individuos que se niegan a reconocer la existencia de la pandemia.

Reportes policiacos en diferentes ciudades del país han dado cuenta de múltiples incidentes violentos e incluso mortales que involucran a clientes que se niegan a usar la masacra en medio de la pandemia del coronavirus.

Pese a ello algunos minoristas han instruido al personal, por precaución por la seguridad de los trabajadores, a que atiendan a esas personas que desafían la solicitud escrita en sus puertas de entrada lo que incomoda y aterra a sus empleados.

No obstante en negocios locales, en donde los propietarios son nativos de esta ciudad si han endurecido sus políticas y prohíben la entrada a clientes que no porten la mascara.

Cambio de mentalidad

En restaurantes de comida rápida como McDonald’s, los cuales ya operan sus comedores al 50 por ciento, no es necesario decirles que la porten en el interior debido a que ya los comensales han adquirido una cultura de su utilización y son contados los que olvidan llevarla.

“La salud y seguridad de los empleados y clientes de los restaurantes es nuestra prioridad número uno”, dijo un empleado de la cadena restaurantera, tras agregar la implementación de procedimientos de salubridad estándar.

Para evitar la propagación del coronavirus se han aplicado rigurosas medidas de limpieza, higienización, desinfección de las superficies de alto tránsito.

Además se han reforzado los estándares en cuanto al lavado regular y a fondo de las manos y al cumplimiento de nuestras prácticas adecuadas de higiene personal de los empleados.

El aumento en el uso de desinfectantes de manos a base de alcohol para complementar el lavado frecuente de las manos, donde lo haya entrenado al personal sobre los procedimientos de distanciamiento social, implementación de operaciones sin necesidad de contacto.

En todos los restaurantes McDonald’s de Estados Unidos, actualmente es estándar el uso de guantes y mascarillas en los empleados que interactúan con los clientes.

Aunque la mayoría de comedores de estos restaurantes reabrieron sus puertas la verdad es que son pocos los clientes que lo utilizan y prefieren solicitar sus alimentos por la vía ‘drive thru’, o órdenes para llevar.

“Estamos monitoreando estrechamente las regulaciones locales, estatales y federales con la finalidad de brindarles a nuestros clientes una experiencia sin contacto a la hora de recoger sus órdenes”, establecieron directivos a través de su pagina oficial.

Recientemente las autoridades de salud dieron a conocer que el incremento de casos del Covid-19 en esta comunidad se debe a que la gente acude con frecuencia a este tipo de establecimientos lo que los ha convertido en un foco de infección del virus. El Departamento de Salud instó a la población a extremar precauciones y evitar acudir a sitios concurridos como las tiendas.