El Paso

Cobra Covid la vida de aspirante al asilo

Huyó de Juárez en el 2011 amenazado por el crimen organizado

Sabrina Zuniga
El Diario de El Paso

viernes, 25 diciembre 2020 | 06:00

El Covid-19 se ha llevado esperanza, prosperidad, pero sobre todo almas. Tal como la posibilidad de vivir el ‘sueño americano’ a un juarense solicitante de asilo en El Paso.

 José Alfredo Holguín, de 59 años, fue una víctima mortal del Covid-19. El juarense falleció la semana pasada, en espera de aprobación para asilo político.

 “Yo he aprendido mucho en Mexicanos en el Exilio, ya no estoy aquí por mi caso. He aprendido que mi dolor no es el único ni el más grande. Ni somos los únicos ni vamos a ser los últimos, no tengo que luchar por lo propio sino aportar para todos”, expresó en vida Holguín, de acuerdo con una publicación hecha por la organización Mexicanos en el Exilio, una agrupación sin fines de lucro, liderada por el abogado local Carlos Spector, que lucha por los derechos de solicitantes de asilo político en los Estados Unidos, originarios de México.

 Holguín era un hombre que conocía el significado de la lucha y la perseverancia. Desde pequeño aprendió a trabajar duro y seguir adelante. 

Desde la pobreza extrema hasta convertirse en un exitoso empresario y líder comunitario, Holguín fue el epítome de un hombre hecho a sí mismo que mantiene su humildad, señalan amigos y familiares en redes sociales.

 Holguín –fallecido el pasado 15 de diciembre en El Paso–, en el 2011 se vio obligado a huir y dejar todo lo que había construido después de que el crimen organizado en Ciudad Juárez tomara represalias contra él por negarse a retirar su negocio de transporte y presionar a las autoridades por justicia.

 Incluso, soportó un rifle apuntado a su pecho por narcotraficantes que exigían dinero a cambio de ‘protección’ para su negocio.

 “Fue cuando el cártel quemó parte de su flota y mató sin piedad a su hijo en represalia”, declaran familiares en parte de su obituario.

 Le quemaron su negocio, le quemaron sus camiones, para luego, terminar enterrando a uno de sus hijos, víctima de lesiones de arma de fuego al esperar a su familia en un restaurante de Juárez.

 A lo largo de todas estas experiencias, Holguín siguió siendo un hombre positivo y carismático; de acuerdo con Mexicanos en el Exilio, ‘se convirtió en un faro de esperanza para quienes interactuaban con él mientras les mostraba bondad en medio de la lucha’.

 Holguín continuó su jornada en El Paso, que lo llevaría a convertirse en el presidente de Mexicanos en Exilio. A través de este cargo, Holguín llevó las voces y preocupaciones de sus compañeros exiliados y continuó denunciando la violencia, la corrupción en México.

 Desafortunadamente, Holguín nunca pudo obtener asilo y sucumbió a los 59 años, ante el mortal coronavirus.

 “Perdimos un luchador, un amigo, una inspiración, pero nunca olvidaremos las lecciones y el legado que dejó. Tocó a todos los que conoció y siempre permanecerá con nosotros”, declaró su familia, en una cuenta de apoyo en GoFundMe.com, con la intención de aliviar los gastos funerarios.

 “El Gobierno no ha querido reconocer la violencia que hemos sufrido, la mayor violencia es el exterminio. Es necesario repetirle a las autoridades que aquí estamos, venimos aquí, a Estados Unidos, para darle seguimiento a nuestros casos. Nosotros estamos peleando por justicia”, declaró Holguín, en vida, en su trayectoria en la organización defensora de inmigrantes mexicanos.

 Una recaudación de fondos está siendo llevada a cabo mediante la página de GoFundMe.com, usted puede realizar una donación en https://www.gofundme.com/f/in-loving-memory-of-jose-alfredo-holguin.