El Paso

Buscan proteger a niños de abusos

Raquel Le Mertz crea organización que trabaja para evitar que menores sean agredidos sexualmente o sean ‘enganchados’ por medio de las redes sociales

Jaime Torres / El Diario de El Paso / Con protesta pacífica pidieron a las autoridades poner un alto a la explotación infantil y destinar mayores recursos para su protección

Jaime Torres
El Diario de El Paso

viernes, 07 agosto 2020 | 06:00

Mientras el mundo está unido en una batalla común contra un enemigo invisible y centra toda la atención en encontrar el modo de evitar o tratar el Covid-19, el Gobierno está dejando de lado las graves consecuencias, denominadas como ‘repercusiones ocultas’, que dejará tanto a niños como adolescentes en el futuro.

El confinamiento de cinco meses de las familias ha provocado serios trastornos en el seno familiar tanto por violencia doméstica, miedos y angustias, ansiedad, depresión, y hasta abuso sexual, entre otras, de acuerdo a los especialistas. 

“Los niños y los jóvenes, además de estar contrayendo el Covid-19, son algunas de las víctimas a las que más duramente afectará el virus por lo que si no se actúa de inmediato para abordar las consecuencias que la pandemia tendrá sobre los niños, el eco de Covid-19 causará daños permanentes en nuestro futuro común”, asienta una declaratoria de Henrietta Fore, directora ejecutiva del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).

Ante esa vulnerabilidad que enfrenta la población infantil en la ciudad y con el propósito de atenderla Raquel Le Mertz y su esposo se dieron a la tarea de crear la organización ‘EP Freedom Schoolers’, para tratar de proteger a los menores y crear una comunidad de educadores hogareños en conjunto con sus padres.

“El abuso daña a nuestros hijos y no hay terapias para curarlos, sólo con la voluntad de Dios y el trabajo de los padres se puede lograr la sanación”, dijo Le Mertz, fundadora de la agrupación, quien pretende dar esperanza a la comunidad en estos tiempos difíciles.

Nacida justo en tiempos de crisis y en medio de una pandemia, la organización civil ‘EP Freedom Schoolers’ trabaja para evitar que los niños sean abusados sexualmente en sus propias casas, al igual que busca que no logren ser contactados y ubicados a través de Internet.

Originaria de la República Dominicana pero radicada en El Paso, la madre de cinco hijos, entre ellos tres adolescentes, dijo que la iniciativa nació luego de darse cuenta que sus hijos estaban resintiendo trastornos por el encierro al no poder salir ni ir a la escuela.

“Es importante que los niños tengan opciones para poder comunicar sus problemas y si necesitan ayuda podérselo contar a personas de su confianza o a sus maestros”, expresó Le Mertz, quien aseguró que ahora los niños pasan horas conectados en Internet siendo presas fáciles para los depredadores sexuales.

“El Internet no es seguro y en todos esos juegos que ahora están disponibles cualquiera de los depredadores puede ubicar con facilidad a un menor y hacerles daño. Muchos niños no tienen confianza para denunciarlos ante sus padres o familiares por miedo y necesitan mantener una interacción directa con otras personas”.

Durante una marcha pacífica denominada ‘Salvemos a los Niños’ realizada en la zona Centro de la ciudad y en la que participaron padres de familia con sus hijos, se exigió a las autoridades poner un alto a la explotación infantil y destinar mayores recursos para su protección.

Aseguraron que desde el inicio de la pandemia los niños fueron enviados a sus hogares y ahora pasan más tiempo en los celulares o tabletas electrónicas, haciéndolos más susceptibles a caer en manos de traficantes de personas.

“Hacemos un llamado a las autoridades para que atiendan este serio problema que enfrentan miles de familias con sus hijos al estar expuestos casi todo el día a las redes”, dijo la organizadora, quien dijo ser una mujer abusada en su niñez en su propia casa.

“Es triste pero es una realidad que muchas veces no se tenga la confianza de denunciar un abuso a los propios padres porque aparte de no creerte te juzgan y eso no puede ser posible”, comentó tras afirmar que fue en su vida adulta cuando denunció el ataque por parte de un miembro de la iglesia y no le creyeron. “Esto puede pasar en todas partes por lo que es importante que los padres apoyen a sus hijos y los cuiden”.

Comentó que gracias a la confianza de la comunidad, la organización que comenzó con la adhesión de ocho familias ahora cuenta con 200 y cada semana cuentan más.

Indicó que aunque por lo pronto han estado trabajando con los niños y sus padres en los diversos parques públicos, esperan en breve contar con un local para poder equiparlo e impartir las materias que se requieren.

Agregó que dentro de la mecánica de convivencia se ofrecen toda una variedad de juegos para que exista una interacción así como la impartición de clases en materia de salud como el conocimiento del sistema inmunológico, para enfrentar el coronavirus, historia, arte, teatro, entre otros cursos. Todo libre de costos.