El Paso

Acusan discapacitados a Abbott de desviar fondos

Según los activistas, con la modificación al presupuesto los afectados quedarán prácticamente desamparados

Archivo / Militares en la frontera

Jaime Torres / El Diario de El Paso

jueves, 24 noviembre 2022 | 06:00

Activistas con capacidades diferentes pertenecientes a El Paso Desert ADAPT, así como miembros de PACT (Coalición de Asistentes Personales de Texas), denunciaron la redistribución de recursos que hiciera recientemente el Gobierno estatal para beneficiar la iniciativa fronteriza denominada Operación Estrella Solitaria –Lone Star–, cuyo costo actual del operativo supera los 4 mil millones de dólares, lo que los ha dejado a la deriva en la prestación de servicios humanos y de salud.

De acuerdo con los demandantes, el gobernador Greg Abbott giró la orden para que la partida de 210 millones de dólares que estaban destinados para brindar los servicios médicos a la comunidad discapacitada se destinaran para soportar el operativo en la frontera.

“Nuestro gobernador ha atacado una vez más a los tejanos con discapacidades” dijo indignado Josué Rodríguez, el activista y organizador comunitario de El Paso ADAPT, Grupo Dignidad, Igualdad, Oportunidad.

Según los activistas, con la modificación al presupuesto los afectados quedarán prácticamente desamparados al no contar con el personal especializado que los atienda en sus tareas diarias.

“Durante casi media década, los salarios de los servicios de asistente comunitario se han asentado en $8.11 por hora, y eso fue después de años de defensa que lograron que nuestro liderazgo estatal aumentara los salarios en 11 centavos”, expresó Rodríguez.

Explicó que año tras año, la comunidad de personas mayores y discapacitadas ha visto cómo los salarios de la mayoría de los trabajadores aumentan cada vez más, de modo que ahora están entre $17 y $22 por hora, mientras que los salarios de los asistentes comunitarios se mantienen en el mismo salario.

“Este truco va demasiado lejos”, dijo Elvia Padilla, miembro de ADAPT y PACT. “El Gobernador es responsable ante el pueblo de Texas. No debería estar robando de los servicios humanos y de salud para pagar sus esquemas fronterizos. Eso no está bien. Debería saber mejor como persona discapacitada lo que significan estos servicios”, acusó.

Refirió que en últimas fechas han detectado que el grupo de asistentes personales se hace cada vez más pequeño, por lo que ahora muchos de los necesitados no podrán encontrar un asistente y están improvisando por su cuenta o algo peor.

Compañeros de la agrupación resaltaron la importancia de contar con un ayudante ante la imposibilidad de valerse por sí mismos al 100 por ciento: “me he caído tantas veces tratando de transferirme a la cama”, dijo Danny Saenz, usuario de silla de ruedas quien con frecuencia pide la ayuda de los bomberos, “que tienen que venir y ayudarme a levantarme del piso, saben mi nombre y dónde están mis interruptores de luz”.

Entristecido, dijo que tiene amigos que han tenido que mudarse a hogares de ancianos desde sus propios hogares simplemente porque no pudieron encontrar un asistente que los ayudara, y no pueden hacer las cosas básicas “como ir al baño y vestirse sin ayuda”.

Los manifestantes pidieron que en lugar de quitarle recursos al programa de servicios humanos y de salud deberían incrementar el presupuesto para satisfacer las necesidades de los demandantes.

“Queremos que el gobernador se comprometa a por lo menos $15 por hora para estos servicios vitales”, dijo Francisca Grajeda, organizadora y asistente de PACT, tras lamentar la muerte de una de sus compañeras en una casa hogar para personas de la tercera edad.

Los manifestantes externaron que durante años, PACT y ADAPT han tratado de lograr que el liderazgo de Texas aborde la grave falta de financiación de los servicios de asistente comunitario.

Recientemente, los proveedores de servicios y las agencias que emplean a los asistentes han comenzado a unirse a la llamada, ya que se encuentran cada vez menos capacitados para brindar servicios porque los trabajadores prácticos no pueden sobrevivir con lo que ellos llaman una ‘miseria’ al pago que les hace el Estado. 

El Estado establece una tarifa y paga a las agencias, en la mayoría de los casos, para emplear a los asistentes que brindan los servicios reales a miles de personas mayores de Texas y personas con discapacidades, explicó.

Por su parte, el paseño Nathan Coleman, defensor de las personas con discapacidades y cliente de Caring Partners Home Care en El Paso, resaltó la importancia de la labor que realizan los cuidadores a favor de los discapacitados y al mismo tiempo agradeció las atenciones recibidas de su hermano, que lo ha asistido en los últimos 36 años. 

“El cuidado de asistentes siempre ha sido un problema debido al bajo salario que reciben por su servicio. Es un servicio vulnerable, pero al mismo tiempo los proveedores no lo ven de esa manera”, dijo Coleman.

Indicó que desde el inicio de la pandemia se presentó una escasez masiva en todo el país de trabajadores del cuidado de asistentes, y aunque la Coalición de Asistentes Personales de Texas les asegura a las personas mayores y a los texanos con discapacidades que tendrán un asistente que pueda satisfacer sus necesidades, esto es algo que se está perdiendo poco a poco.

El servicio aplica a personas con diferentes discapacidades, como parálisis cerebral, distrofia muscular, espina bífida, discapacidad visual o síndrome de Asperger.

Y enfatizó que las personas con discapacidad, sobre todo quienes no tienen a un familiar, necesitan que alguien les prepare la comida, les bañe o incluso les acompañe en casa o a un lugar específico.

“No deberían mirar el dinero. Deberían analizar la satisfacción que tienen al trabajar con alguien con una discapacidad, lo que marca la diferencia para continuar, porque, por supuesto, tener una discapacidad puede deprimirte en muchos aspectos”, dijo Coleman, quien junto con sus compañeros trabaja para aumentar los salarios de los asistentes.

De acuerdo con reportes periodísticos y datos proporcionados por el propio Gobierno para quintuplicar el gasto en resguardo de la frontera, Abbott y la Legislatura han recurrido a un método convencional, que es pagarlo con fondos de uso discrecional en el proyecto de ley de asignaciones presupuestarias, y después inyectar más recursos por medio de un proyecto de ley de gasto suplementario.

Para lograr el proyecto, Abbott y cuatro legisladores republicanos de alto rango han hecho maniobras financieras inusuales desde que la Legislatura dejó de sesionar el pasado octubre, después de tres sesiones especiales.

Empleando poderes de que gozan dependencias del Ejecutivo sobre el presupuesto en casos de desastre, los líderes republicanos canalizaron otros $975.8 millones a la Operación Lone Star este año reciclando parte de los cuantiosos fondos que le dio el gobierno federal al estado como ayuda contra la pandemia de Covid-19 para liberar fondos estatales de uso discrecional.

El dinero fue transferido entre departamentos, y la mayor parte fue para cubrir faltantes en el Departamento Militar de Texas.

jtorres@diariousa.com