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Ahorró mexicano cuatro años para cumplir sueño mundialista

Tiene tatuado el logotipo de Qatar con el nombre de México

Especial

Diego Martínez / Agencia Reforma

jueves, 24 noviembre 2022 | 06:25

Doha— Tiene 18 tatuajes en su cuerpo, pero el logotipo oficial de Qatar 2022 con el nombre de México en su piel tiene un significado muy especial para Daniel Roa.

El originario de Pachuca contó que, por falta de dinero, nunca había podido cumplir el sueño de acudir a una Copa del Mundo, y que gracias a un ahorro semanal que pactó con su esposa al finalizar el Mundial de Rusia 2018 pudo aterrizar en Qatar.

"Tengo tatuados a mis hijos, la fecha de mi noviazgo, muchas cosas, en un brazo tengo todo lo familiar y en el otro mi fanatismo por el Pachuca. Falta que me ponga la nueva Copa, pero no hay ningún tatuaje que no sea parte de mis vivencias, todos tienen un significado.

"El tatuaje que me puse fue porque es algo especial, es el primer Mundial que voy, y se da por muchas situaciones. Ir a un Mundial era un sueño de toda la vida y nunca había podido por falta de dinero", reveló Daniel.

La idea surgió hace cuatro años y medio. Pactó con su esposa ahorrar 100 pesos semanales. La alcancía fue engordando, pero a mitad del camino ella se bajó del barco, pues le pidió su dinero y se lo gastó, por lo que pensó que el "sueño de pareja" no se concretaría.

"Cuando llevábamos 2 años de invertir ella me pidió su dinero y se lo gastó, pero me siguió apoyando y digamos que conseguí su permiso, pues tenemos además dos hijos", añadió.

Al final, ese ahorro sirvió para conseguir boletos para 18 partidos, los mismos tatuajes que tiene, y hasta se dará al lujo de vivir la experiencia al hospedarse en un crucero.

Gasta 40 mil pesos en el hospitality

Eric Ríos afirma que ha desquitado bien y bonito la inversión pambolera que está haciendo para este Mundial.

El empresario de 39 años, quien debutó en Mundiales como fan en Rusia 2018 acudiendo a los partidos con tickets normales, abrió la cartera en esta ocasión para probar suerte con un par de encuentros en los llamados Hospitality, donde los fans tiene un trato especial, pues tienen un variedad de comida y bebida previo y posterior al encuentro, además de tener asientos con la mejor ubicación disponible.

Pagó alrededor de 40 mil pesos para acudir al México-Polonia, hospitality que se montó en un hotel en la playa, cercano al inmueble, y al España-Costa Rica, hospitality que se realizó en un lounge del segundo piso del Al Thumama.

Una de las cosas que lo hizo animarse fue que se podía consumir bebidas alcohólicas, mismas que solamente se venden en este país en alguna bares autorizados y tienen un precio alto.

"Sí vale cada centavo, lo aproveché al máximo. El día de México pusieron el Hospitality en un hotel cercano al estadio y estuvo de lujo, todo el día casi, de 10 de la mañana a 1 de la mañana. Ese día todos tomaron muchísimo: 10, 20, 30 tragos, que si uno lo convierte a lo que le vende a uno el chupe aquí en Doha, pues sí sale en una fortuna", expresó.

"Tan solo lo que me tomé el día del partido de México, habría sido una cuenta de 5 ó 7 mil pesos solamente de alcohol en un bar de la CDMX. El de la playa fue distinto y el del estadio Thumama fue más 'fifí'".